OBJETO DE ESTE TRATADO

Vista del Arsenal de la carraca. Por encima del colegio de guardiamarinas sobresalen los campanarios de la iglesia del rosario. (Foto: www.armada.mde.es).

DEL OBJETO DE LA COMPOSICIÓN DE ESTE TRATADO.

Aprobado por el Rey nuestro Señor en 8 de Octubre de 1825 el Reglamento provisional para el establecimiento y gobierno del Colegio Real y Militar de Caballeros Guardias Marinas, propuso el Excmo. Sr. D. Juan María Villavicencio, como a Capitán General de la Real Armada, con arreglo a los artículos 128 y 129 de dicho Reglamento, la formación de tres breves tratados o Cartillas de Artillería, Maniobras náuticas y Táctica naval para la enseñanza de los Guardias Marinas embarcados.

Tratado Villavicencio1
Excmo. Sr. D. Juan María Villavicencio de la Serna
http://ancienhistories.blogspot.com/2016/01/capitanes-generales-de-la-armada_27.html

Al poco de esta propuesta, una reunión de los antiguos batallones de Infantería de Marina con las brigadas de Artillería del mismo Cuerpo, formando de ambos uno solo, denominándose Brigada Real de Marina, ocurrió la necesidad de la formación de un Tratado de Artillería de mar suficientemente extenso para el estudio de dicha Real Brigada, destinados principalmente a la guarnición de los buques, impuestos en todos los ramos de la Artillería, por ser esta arma no solo la principal, sino casi la única del uso de a bordo en el ejercicio de la guerra.

Esto sirvió mandar a S.M. que se formase este Tratado de Artillería sin perjuicio de extender la Cartilla para uso de los Guardias Marinas, los cuales no necesitan hacer un estudio extenso de la facultad como los artilleros de profesión, mayormente cuando el uso de los cañones, morteros y demás armas de fuego está tan ligado a las maniobras en los combates de mar, que es imposible verificar una cosa sin tener conocimiento de la otra.

Las variaciones y adelantamientos en el ramo de artillería se presentan de muchos años a esta parte, que si no lo vemos realizados en nuestros días, en el crecido numero que es de desear, consiste en los grandes gastos que se deben hacer para asegurar un buen resultado, mediante repetidas experiencias. Los morteros por ejemplo han sido de un uso indispensable hasta ahora. Sin embargo, las ventajas que presentan los cañones, especialmente así llamados, para la dirección de los proyectiles de todas clases por los diversos ángulos de elevación y depresión, respecto al horizonte, que conviene dar a las piezas, claman para que se reemplacen los morteros por los cañones en el disparo de las municiones huecas. Esto se consigue por medio de los obuses y cañones llamados a la Villantroys y a la Paixhans, nombre de sus inventores, construyendo las bombas y granadas sin boquillas ni espoletas salientes, concéntricas y en un todo esféricas como las bolas.

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