ALCANCES DE LAS PIEZAS

INDICACIÓN DE LOS ALCANCES DE VARIAS PIEZAS Y CAUTELA QUE DEBE TENERSE PARA NO CORREGIR DEPRESIONES DE PUNTERÍAS EN EL ALCANCE DE PUNTO EN BLANCO.

Toda persona encargada de la artillería debe tener conocimiento aproximado del alcance de los cañones de los calibres respectivos de que ha de hacer uso, en los distintos grados de elevación que deba darse a las piezas, según las distancias a que están situados los objetivos a quienes se han de dirigir las punterías. Pero son tantas las causas que hacen variar los alcances de las piezas que es poco menos que imposible fijar aquellos con seguridad.

La distinta cantidad de pólvora con que en todos tiempos se ha acostumbrado a cargar las piezas de un mismo calibre, la calidad de cada pólvora, la diversa longitud de los cañones, el mayor o menor viento de las balas, la clase de golpes de atacador dados para cargar las piezas, el estado más o menos húmedo de la atmósfera, y mil otras circunstancias, que sería difícil enumerar, contribuyen a que los alcances de las piezas de unos mismos calibres, reducidos a tablas por la experiencias hechas en varios de los otros.

Muchas de estas tablas hechas en otra naciones y en España desde 1.745 y otros anteriores al 1.756, en que escribió Labayru, hasta el 1.787, por vía de ejemplo se pondrán tres tablas, la que trae Labayru desde el cañón de a 36 hasta el de a 1 a nivel de ánima, raso de metales y elevación de 22 y ½ grados; y las de los alcances de dos cañones, el uno del calibre de a 24, y el otro del de a 18, en las elevaciones de 4 y 8 grados; cuyas dos últimas tablas, como otras varias, se formaron por las experiencias practicadas en el año 1.764 por el Comisario general de Artillería de Marina D. José Blanco Tizón, antecesor inmediato en la Comisaría general al apreciable Rovira, y por último pondremos el alcance medio que por la elevación de 8 grados tuvieron, según dichas experiencias de Blanco Tizón, los cañones desde el calibre de 36 hasta el de a 4, ambos inclusive.

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El alcance que da la primera tabla de las piezas de hierro cargadas a bala rasa, como para combate particular, expresados en pies de Castilla, se dedujo, según nos advierte Labayru, por repetidas experiencias hechas al intento.

La segunda tabla de Rovira, es idéntica y copiada de la de Labayru con la sola diferencia de haber reducido a toesas los pies de Burgos.

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La tercera tabla son las pruebas de alcances practicadas con un cañón de a 24 español, cuya longitud era de 10 pies, una pulgada y 4 líneas de Castilla, que corresponde a 18 calibres y 6 partes: la de su ánima 9 pies y 7 pulgadas; el diámetro del fogón 2 líneas y 11 puntos, y su adelantamiento 17 líneas y 6 puntos. Año 1.764 por el Comisario general de Artillería D. José Blanco Tizón.Piezas Alcance3.jpg

La primera tabla corresponde a las pruebas de alcances de un cañón de a 18 español cuya longitud era 11 pies y una pulgada de Castilla, que corresponde a 22 calibres y 3 partes; la de su ánima 10 pies, 7 pulgadas y 0 líneas; al diámetro del fogón 5 línea y 10 puntos, y su adelantamiento 25 y 8. Año 1.764.

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Hecha la combinación del alcance de varias piezas puede incluirse que por el ángulo de elevación de 8 grados su alcance es el cómo se muestra en la segunda tabla.

La tercera tabla del alcance de varias piezas francesas dirigidas de punto en blanco, y por la elevación de 45 grados, que trae el marqués de Sent Remí.

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En nuestros antiguos autores de artillería se acostumbró dividir en tres géneros las piezas de uso común en aquellos tiempos. En el primer género se comprendían los falconetes, sacres, culebrinas, medias culebrinas, y culebrinas bastardas. Todas estas piezas de primer género tenían una longitud de 30 hasta 32 diámetros de su boca, y las denominaciones particulares que hemos establecido entre las piezas de este primer género se daban con arreglo al calibre o bala que calzaban.

En el segundo género se contaron los cañones enteros, medios cañones, cuarto y octavo de cañón; y en el tercer género tuvieron lugar los llamados pedreros. De todos estos tres géneros, en que entran el cañón medio, cuarto y octavo cañón, es el que más conviene por sus dimensiones en longitud y calibre o cabida de balas con las piezas que se utilizan en la actualidad. Así el cañón entero tenía de largo desde la última orla del brocal hasta la última de la culata de 17 hasta 26 diámetros de su boca, y entre iguales extensiones en longitud estaban los medios cuartos y octavos, calzando generalmente los cañones enteros balas de a 40 libras, los medios balas desde a 16 hasta 25.

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Consiguientemente excusando dar noticia de los alcances de las piezas del primero y tercer género, copiaremos solo los que da Medrano a las piezas del Segundo. Y son en pasos llamados andantes que contienen dos pies y medio cada uno, donde se aprecia en la cuarta tabla.

Si los 5600 pasos de a dos pies y medio cada uno que tiene de alcance el medio cañón que corresponde al calibre de 24 por su mayor elevación, los reducimientos a pies, resultarán 14000 pies de Castilla por el cañón de a 24 del tiempo de Medrano; y siendo de 2000 toesas el alcance, por su mayor elevación, del cañón francés de a 24 que trae la antecedente tabla del Marqués de Sent Remí, reducidas a pies de Castilla, nos dan igualmente 14000 pies.

En la primera tabla que se expuso de los alcances, resulta que el cañón de a 24 disparado a 22 grados y medio de elevación de 9798 pies; y faltando a esta elevación lo menos 14 grados para conseguir el máximo alcance debemos contar que el cañón de 24 de Labayru disparado por 36, 40 y aún 45 grados, hubieran llegado o excedido los mismos 14000 pies. La concordancia de los alcances de estas piezas entre los calibres de a 33 y 24 franceses y españoles, por experimentos hechos en ambas naciones por distintos profesores, debe tenerse presente para dar a la primera tabla de alcances que trae Labayru alguna mayor consideración de aquella que algunos no quieren dispensarle.

Respecto a que todas las experiencias de Blanco Tizón se hicieron dando a las piezas algunos grados de elevación, y ninguna se hizo colocando la pieza a nivel del ánima, que es cuando tiene su ánima igualmente distante del suelo, sin elevación alguna arriba ni abajo, copiaremos los alcances de que en dicha posición dan varios autores, al cañón de a 24 y otros de crecido calibre.

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