MERCANTES INCORPORADOS AL BANDO NACIONAL

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MERCANTES INCORPORADOS AL BANDO NACIONAL.-

La necesidad de contar con buques de gran porte, capaces de acoger a bordo una variedad de armamento de diferentes calibres, provocó que la Marina nacional requisara varios barcos mercantes y los transformara en “cruceros auxiliares”. Eran estos el “Ciudad de Palma”, “Ciudad de Valencia”, “Dómine”, “Ciudad de Alicante”, “Ciudad de Mahón”, “Puchol”, “Lázaro”, “Mallorca”, “Rey Jaime I” , “Rey Jaime II” y “J.J. Sister”, y principalmente, tras su captura, los gemelos “Mar Cantábrico” y “Mar Negro”.

En el transcurso de los cuatro primeros meses de guerra, la Marina nacional había conseguido armar en total a nueve barcos mercantes, que conservaron su propia dotación, aumentada en el personal de marinería necesario para el manejo del armamento y una pequeña guarnición de Infantería de Marina.

mercantes Mercantes

Para el armamento de dichos buques se utilizaron diferentes materiales artilleros, aunque casi todos ellos eran de la casa Vickers y de calibre 120 y 101, 6 mm, procedentes los primeros de los Talleres de Artillería de “La Carraca”, donde se construían los cañones de los destructores clase “Churruca”, y los segundos, del material recuperado del primer acorazado “España”, perdido años atrás en el cabo Tres Forcas, aunque se consiguió salvar su artillería.

Uno de los primeros vapores armados fue el “Domine”, un moderno buque de 6.900 toneladas de registro bruto, perteneciente a la compañía Transmediterránea, dedicado al tráfico comercial con Guinea, aunque su carrera como buque armado solo duró de septiembre de 1.936 hasta enero de 1.937, momento en el que fue desartillado y pasó a desempeñar diversas comisiones como buque de carga y pasaje. Según González Echegaray, fue artillado con cuatro cañones Vickers de 101,6/50 calibres.

En el arsenal de La Spezia (Italia) fueron armados tres buques mercantes de nombres: “Ciudad de Palma” (ex “Príncipe Alfonso”), “Rey Jaime I” y “Mallorca”. El primero había sido construido en Italia en 1.930, tenía 5.650 toneladas de registro bruto y se le montaron dos cañones de 120 mm Armstrong y otros dos antiaéreos de 76 mm Ansaldo. Los otros dos eran también de origen italiano, aunque más antiguos y pequeños que el anterior. En este caso, serían armados con una pieza de 120 mm y otra de 76 mm cada uno.

Los vapores denominados “Ciudad de Valencia”, “Ciudad de Mahón” y “Ciudad de Alicante” también fueron habilitados como mercantes armados. El primero, de 2.497 toneladas de registro bruto, fue artillado en Cádiz y El Ferrol y quedó con un cañón de 120 mm Vickers, uno de 101,6 mm también Vickers y dos ametralladoras. El segundo de 2.150 toneladas, fue armado en Cádiz con piezas Vickers de 101,6 mm y una ametralladora alemana C/30, de 20 mm. Por último, al “Ciudad de Alicante” (ex Infante Don Juan), de 2.900 toneladas de registro y perteneciente a la Transmediterránea, se le montaron a finales de 1.936 un cañón de 120 mm, dos de 101,6 mm, otros dos de 47 mm, todos ellos de la casa Vickers, así como dos ametralladoras antiaéreas de 13,2 mm Breda.

Los buques “Lázaro” y “Puchol”, de 1.514 toneladas de registro, eran antiguos mercantes construidos en Italia a finales del siglo XIX, lo que no fue obstáculo para amarlos en los primeros meses de la contienda con un cañón de 120 mm, dos de 101,6 mm y otros dos de 47 mm (todos ellos de la casa Vickers), así como una ametralladora antiaérea de 13,2 mm Breda en cada uno.

Los buques mercantes “Rey Jaime II” y “J.J. Sister”, tras ser capturados por el crucero “Canarias” en el Mediterráneo en septiembre de 1.937, fueron transformados en mercantes armados y empleados por la Marina nacional. Ambos rozaban las 3.000 toneladas de registro bruto, pertenecían a la compañía Transmediterránea, habían sido construidos en Italia y habían servido como buques prisión en la zona republicana en los primeros momentos de la guerra.

LOS CRUCEROS AUXILIARES.- “MAR NEGRO” Y “MAR CANTÁBRICO”.-

La motonave “Mar Cantábrico”, de 6.632 toneladas de registro bruto y 7.500 de carga fue apresada por el “Canarias” en el golfo de Vizcaya, cargada de armamento y pertrechos de guerra con destino al norte republicano, procedente de Norteamérica y Méjico. Debido a su tamaño, sus características y el amplio radio de acción, el Estado Mayor de la Armada Nacional pensó transformar ese magnífico buque de carga en crucero auxiliar.

Antes incluso de la finalización de las tareas de descarga del material que transportaba el buque, el Contralmirante Jefe del Arsenal de El Ferrol ordenó a la factoría de la Sociedad Española de Construcción Naval ferrolana reconocer y reparar todas las averías del navío para dejarlo en perfecto estado. El 27 de junio de 1.937, el almirante Cervera ordenaba el armamento del “Mar Cantábrico” con arreglo a los planos presentados en el EMA por los ingenieros de la SECN de El Ferrol, bajo la dirección del capitán de navío José María González-Llanos Caruncho, verdadero impulsor y alma máter de todos los proyectos de armamento y modificaciones de buques de guerra durante la contienda.

El “Mar Cantábrico” fue armado con cuatro cañones Vickers de 152.4 mm L/50, cuatro piezas antiaéreas de 88 mm L/45 sobre montaje C/13 y con otras tantas ametralladoras antiaéreas alemanas de 20 mm C/30 en montaje naval. La batería principal fue solicitada al Ejército que la desmontó del frente marítimo de El Ferrol y la entregó a la Marina; y la antiaérea procedía del material enviado por los alemanes con destino a la Marina nacional. La importantísima tarea de la dirección de tiro fue encomendada a sendas alzas directoras para material de 152,4 mm, también procedentes de la artillería de costa, así como a un par de telémetros antiaéreos de tres metros de base.

La motonave mercante, habilitada como crucero auxiliar de la Marina de guerra, rindió magníficos servicios a la causa nacional, realizando misiones de escolta, exploración, transporte de material o interceptación del trafico mercante enemigo hasta el final de la contienda, en que sería desarmada y devuelta a sus propietarios.

Los resultados obtenidos en la transformación de este buque fueron tan buenos que más adelante, en la factoría de Sestao, una vez caído Bilbao, se procedió a hacer la misma operación en su gemelo, el “Mar Negro”, que también sería apresado por la escuadra nacional con camiones, víveres y efectos diversos para el bando republicano cuando regresaba de Rusia y frente a la costa de Argel. Era el 1 de septiembre de 1.937.

El “Mar Negro” era un vapor de 6.632 toneladas de registro bruto perteneciente a la Marítima del Nervión. En este caso, la batería principal del crucero auxiliar, sería idéntica a la del “Mar Cantábrico”, incluida la procedencia; únicamente variarían las piezas antiaéreas, que en esta ocasión eran de procedencia italiana, y que materializaron en cuatro cañones Ansaldo-Armstrong de 76,2 mm y otras tantas ametralladoras antiaéreas de 20 mm Scotti.

mercantes Cantabrico-y-Negro

Los trabajos de conversión de este buque en crucero auxiliar se llevaron a cabo de una manera más completa por disponer de materiales de acero en mayor cantidad que cuando se armó el “Mar Cantábrico” en El Ferrol.

mercantes Cruceros-auxiliares

BIBLIOGRAFÍA:

JOSÉ MARÍA MANRIQUE GARCIA Y LUCAS MOLINA FRANCO. LAS ARMAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.

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