ARTILLERÍA NAVAL EN LA POSGUERRA (1.939-1.953)

CRUCERO ANTIAEREO «MENDEZ NUÑEZ MODERNIZADO. http://www.revistanaval.com/www-alojados/armada/buques1/Mendez.htm

ARTILLERÍA NAVAL EN LA POSGUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1.939-1.953):

Esta etapa que abarca el periodo comprendido entre 1.939 y 1.953, la denominan, «Época de la Autarquía». Debido a la gran cantidad de planes navales, tan disparatados e irrealizables, así como la gran cantidad de buques que la Armada había perdido o estaban en muy mal estado, no constituye únicamente un capítulo de la historia de la construcción naval militar, sino que es una etapa de la Historia de España

La Guerra Civil había dejado en 1939 una Armada muy mermada en sus efectivos, el estado general de los barcos que habían participado en la guerra era deplorable, sobre todo, los buques republicanos, que además de su mal estado montaban un armamento muy diverso, por lo que era necesario someterlos a obras de envergadura o de gran carena, para que pudieran recobrar parte de su capacidad operativa, además de normalizar el armamento de todos los buques.

Almirante-Ferrándiz

Con un gran esfuerzo, el contralmirante Salvador Moreno Fernandez, nombrado ministro de Marina el 17 de agosto de 1939, emprendió la tarea de levantar la Armada en el contexto de una España asolada tras la guerra, sin recursos materiales, con una industria carente de utillaje moderno y materias primas, en un  ambiente internacional enrarecido por la Segunda Guerra Mundial, iniciada el primero de septiembre de 1939.

Para afrontar en profundidad la modernización de la Flota, con carácter transitorio y en virtud de la Ley de 2 de septiembre de 1939, se creó el Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares, el cual se encargó de las instalaciones y astilleros que, desde 1908, habían sido administrados por la Sociedad Española de Construcción Naval.

posguerra Consejo

Se crea el Instituto Nacional de Industria en 1941, se le encomendó a este organismo la fundación y financiación de una Empresa que, con capital estatal tuviera como principal misión llevar a cabo los programas navales y sus obras complementarias, que incluían las civiles e hidráulicas a realizar en las bases y factorías navales militares. Así nació el 11 de mayo de 1942 el marco jurídico para crear el 11 de julio de 1947 la Empresa Nacional “Bazán” de Construcciones Navales Militares, Sociedad Anónima, haciéndose cargo de las factorías e instalaciones administradas por el Consejo.

A partir de 1939, la actividad de los astilleros y factorías del Consejo Ordenador se volcó en la reparación y reforma de las unidades recuperadas en Bizerta procedentes de la Flota republicana, siendo su primer encargo la rehabilitación de los 13 destructores de la clase Churruca recuperados. Obra que empezó en 1939 al terminar la Guerra Civil y acabó a principios de 1941. Después siguieron las de los destructores Alsedo, Velasco y Lazaga, que fueron remozados en Ferrol y volvieron a entrar en servicio en 1943.

Obras de mucha mayor envergadura fueron las llevadas a cabo entre 1941 a 1946 en dicho astillero en los cruceros Galicia (ex Príncipe Alfonso, ex-Libertad), Miguel de Cervantes y Méndez Núñez, este último para transformarlo en crucero antiaéreo, que fueron totalmente rehabilitados y modernizados. La artillería que montaban estos cruceros en su etapa final era:

  • 8 cañones Vickers-Carraca BL de 152 mm/50
  • 3 cañones Vickers de 101’6 mm/45
  • 2 cañones Bofors AA de 40 mm/60
  • 2 cañones AA Oerlikon de 20 mm
  • 12 tubos lanzatorpedos de 533 mm (4 × 3).
posguerra buque-cervantes
CRUCERO MIGUEL DE CERVANTES. (Foto: Lámina de Miguel Conde Sans)

El proyecto lo llevó a cabo la Dirección de Construcciones. Eran unos magníficos barcos de cerca de 8.000 toneladas de la clase Príncipe Alfonso, con una batería principal de 152 mm, segura y eficaz, y 33 nudos de andar. Pero su armamento antiaéreo era muy escaso y no disponían en 1946 del sensor que había revolucionado la guerra naval: el radar. Por último el veterano crucero Méndez Núñez fue convertido en crucero antiaéreo con ocho piezas de 120 mm idénticas a las del Canarias. La transformación se llevó a cabo en Ferrol y el armamento se instaló en La Carraca. El barco quedó listo en 1947 pero con serias limitaciones, tanto en este como en su planta propulsora, que no se alteró.

El primer programa naval de la posguerra, versión actualizada de otro planteado en 1938, fue el de 8 de septiembre de 1939, cuando se promulgó una utópica Ley de Construcciones Navales por la que se pretendía construir en once años nada menos que 200 barcos de distinto tipo, entre ellos cuatro acorazados de modelo italiano, 2 cruceros pesados, 12 cruceros ligeros, 54 destructores, 36 torpederos, 50 submarinos y 100 lanchas torpederas, con un presupuesto de 5.500 millones de pesetas. Aunque se contaba con el  apoyo técnico e industrial de Alemania e Italia, según el Almirante Carrero Blanco en su libro “España y el Mar”, fue la Guerra Mundial que acababa de estallar en Europa la que frustró tan ambicioso proyecto y fue abandonado en 1941; se intentó revisarlo en 1943, pero también fracasó, dando lugar tan sólo a estudios sobre algunas clases de buques como portaaviones, cruceros ligeros y exploradores.

Fracasado el programa naval de 1939 y pasada la euforia de la victoria, en 1941 se elaboró otro plan de construcciones mucho más modesto que solo en parte pudo llevarse a cabo. Incluidas en él o como consecuencia de proyectos que se arrastraban de antiguo o que circunstancialmente surgieron,  se llevaron a cabo las siguientes construcciones:

  • Dos cañoneros-minadores de la clase Eolo. Ordenados en 1936 se entregaron en 1942. Eran barcos sencillos derivados de los Júpiter y de diseño nacional. El armamento que montaban consistía en: 
    • 4 cañones de 105/43,5 mm.
    • 4 cañones de 37/80 mm AA.
    • 2 morteros.
    • 1 varadero para cargas de profundidad.
    • 70 minas
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MINADOR EOLO. Postal de un cuadro de Marti Barrionuevo
  • Ocho cañoneros de la clase Pizarro. Construidos en Ferrol entre 1941 y 1951. El proyecto fue desarrollado por la Oficina Técnica de dicha factoría. Fueron quizás los barcos más logrados de este periodo. Su artillería era de 120 mm fabricada en San Carlos. Dos de ellos pasaron al Plan de Modernización de 1956. El armamento que montaban este tipo de cañonero después de la modernización era: 
    • 2 cañones DP de 127 mm/38 Mk30.
    • 4 cañones AA Bofors de 40 mm/70.
    • Canastas Mk 4 para torpedos ASW Mk 32 325 mm.
    • 2 Erizos Mk 11 ASW.
    • 8 morteros Mk 6.
    • 2 varaderos Mk 9 para cargas de profundidad.
posguerra Pizarro
CAÑONERO PIZARRO. Foto  colección Todoavante. Casaú. Cartagena.
  • Dos destructores de la clase Churruca: el Álava y el Liniers. Interrumpida su construcción durante la guerra, se reanudó en 1944 con ánimo de vendérselos a Argentina. No llevándose a efecto esta transacción fueron entregados a la Armada en 1951. Como consecuencia de la peor calidad de los aceros y materiales empleados, su desplazamiento, en comparación con el de sus antecesores de esta larga serie de barcos, aumentó en más de 50 toneladas. Pasaron al Plan de Modernización de 1956. El armamento que montaban después de ser modernizado era: 
    • 3 cañones 76,2 mm/50 Mk34 DP.
    • 3 cañones 40 mm/70 Bofors AA.
    • 2 canastas Mk 4 para torpedos ASW Mk 32 325 mm.
    • 2 erizos Mk 11 ASW.
    • 8 morteros Mk 6.
    • 2 varaderos Mk 9 para cargas de profundidad.
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DESTRUCTOR ALAVA. Foto: Camil Busquets (por cortesía de J.L. Coello, Buques de la Armada Española: los años de la postguerra)
  • Nueve torpederos de la clase Audaz. Bautizados con los nombres de Audaz, Osado, Meteoro, Furor, Rayo, Ariete, Temerario, Intrépido y Relámpago. De diseño francés clase Le Fier de 1939 con modificaciones alemanas de 1940. Respondían a una concepción de buque basada en una reducción de pesos mediante el empleo de la soldadura, el uso de aleaciones ligeras y la instalación de una planta propulsora ligera de vapor recalentado. Las dificultades de construcción fueron enormes. Barcos muy aquilatados de peso, su estabilidad no fue buena debido a los materiales empleados. Por su bajo castillo eran barcos sucios. Se construyeron en Ferrol entre 1944 y 1956, y los cuatro primeros fueron entregados entre 1953 y 1958,  años en los que todos pasaron al Plan de Modernización. Uno, el Ariete, naufragó en la Costa de la Muerte. El armamento que montaban después de ser modernizado era: 
    • 2 cañones de 76’2 mm/50 Mk-34 DP.
    • 2 cañones Bofors AA 40 mm/70.
    • 2 canastas Mk 4 para torpedos ASW Mk32de 325 mm.
    • 6 torpedos ASW.
    • 2 Erizos Mk 11 ASW.
    • 8 morteros Mk 6.
    • 2 varaderos Mk 9 para cargas de profundidad.
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TORPEDERO FUROR. Foto  colección Todoavante. Casaú. Cartagena.
  • Siete dragaminas de la clase Bidasoa. De diseño alemán de la clase M-40 eran barcos de carbón cuya construcción no ofreció dificultades, llevándose a cabo en Ferrol y Cartagena entre 1942 y 1948. Nunca llegaron a montar los equipos de rastreo. Tenían casco de hierro cuando ya la mina magnética había demostrado su eficacia. El armamento que montaba era: 
    • 1 cañón de 88 mm.
    • 2 cañones de 37 mm (1 × 2).
    • 2 cañones de 20 mm (2 × 1).
    • 12 cargas de profundidad.
    • Paravanes para rastreo de minas
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DRAGAMINAS BIDASOA.  https://es.wikipedia.org/wiki/Guadalete_(DM-5)#/media/File:M01_Bidasoa.jpg
  • Siete dragaminas de la clase Tinto. La única diferencia con los de la serie anterior eran sus calderas, que en vez de quemar carbón, quemaban fuel. Se construyeron entre 1950 y 1955: dos en La Carraca y cinco en Cartagena. Todos fueron modernizados siendo provistos de los correspondientes equipos de rastreo mecánico y de influencia.
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DRAGAMINAS NALÓN. Foto.- Internet
  • Tres submarinos de la clase D. Eran de proyecto nacional. Fueron ordenados en 1934. Su construcción estuvo interrumpida, como hemos dicho, durante la Guerra Civil. Los trabajos se reanudaron en 1940. El proyecto tenía graves deficiencias, lo que les hizo poco fiables para la seguridad de sus dotaciones. Los retrasos en su construcción fueron principalmente debidos a las demoras en las entregas de las baterías y de los motores diésel de fabricación nacional. Cuando entraron en servicio estaban completamente obsoletos. Los D-2 y D-3 fueron modernizados y entregados de nuevo a la Armada en 1963. Este tipo de dragaminas montaban como armamento lo siguiente:
    • 1 cañón de 105 mm.
    • 1 cañones de 37 mm AA.
    • 1 ametralladora de 20 mm (1X2).
    • 16 cargas de profundidad.
    • Equipo de rastreo mecánico.
posguerra SubmarinoD
SUBMARINO CLASE «D»  http://www.pedrocurto.com/submarinos/serie_d.html
  • Submarino G-7. El submarino alemán U-573 entró averiado en Cartagena en mayo de 1942 y sus reparaciones se prolongaron, expirando el plazo, por lo que tuvo que ser internado. Posteriormente fue vendido por un precio simbólico a España. Se decidió construir seis submarinos de la misma clase (VII-C) que llevarían la misma letra con los seis números correlativos anteriores. La industria nacional fue incapaz de fabricar los elementos necesarios para satisfacer las especificaciones de un diseño alemán que databa de 1935. Tras prolijas vicisitudes, en 1961 se suspendió la construcción.
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SUBMARINO G-7.  Foto de Casaú (colección Antonio Arévalo)
  • Tres destructores Oquendo, Roger de Lauria y Marqués de la Ensenada. El proyecto original era de la Oficina Técnica de la Factoría de Ferrol. El barco era de unas 2.500 toneladas con una planta propulsora Rateau-Bretagne que teóricamente le permitiría dar una velocidad punta de 39 nudos y artillería de 120 mm. La orden de ejecución se dio en mayo de 1944. Los problemas más graves durante su construcción se derivaron, como en otros casos, del suministro de materiales y equipos por la industria nacional, ya que la escasez de divisas limitaba al extremo las importaciones. De las nueve unidades inicialmente autorizadas solo se terminó el Oquendo, entregado en 1963. Otras dos, el Roger de Lauria y el Marqués de la Ensenada, tuvieron que ser completamente remozados, inspirándose la reforma en el programa norteamericano FRAM II. El armamento que montaba el Destructror «Oquendo» era :
    • 4 cañones de 120 mm/50 NG53 DP (2 × 2).
    • 6 cañones Bofors AA 40 mm/70.
    • 2 canastas Mk 4 para torpedos ASW Mk 32 de 325 mm.
    • 2 Erizos Mk 11.

          Destructor «Marques de la Ensenada y Roger de Lauria.

  •  6 cañones 127 mm/38.
  • 2 tubos fijos Mk.25 de 533 mm para torpedos Mk37.
  • 6 tubos Mk32 para torpedos ASW Mk44 (2 × 3).
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DESTRUCTOR OQUENDO. http://foro.todoavante.es/viewtopic.php?f=81&t=5296
  • Seis corbetas de la clase Descubierta. El proyecto original fue realizado por el Centro de Estudios de la DIC. Fue enseguida aprobado por el EMA dada su sencillez y bajo precio, el atractivo que ejercía la propulsión diésel en un barco de unas 1.000 toneladas, 18 nudos y gran autonomía y el buen recuerdo que habían dejado por su eficacia las corbetas británicas en la Batalla del Atlántico. Este proyecto original fue desarrollado por la Factoría de Cartagena, donde se construyeron cuatro, y las otras dos en La Carraca. Las dos primeras se entregaron a la Armada en 1954 y 1955 y las restantes pasaron directamente al Plan de Modernización de buques de 1956. Todas menos la Descubierta fueron modernizadas. Eran unos barcos muy bien diseñados, muy marineros, que prestaron muy buenos servicios y que dieron origen a otros modelos mejorados. La artillería que montaban después de la modificación era:  
    • 1 cañón de 76,2 mm/50 Mk26 DP.
    • 3 cañones Bofors AA 40 mm/70.
    • 2 Erizos Mk 11 ASW.
    • 8 morteros Mk 6.
    • 2 varaderos Mk 9 para cargas de profundidad.
posguerra Villa-Bilbao
CORBETA  VILLA DE BILBAO  (Foto: Internet)

BIBLIOGRAFIA:

La Armada Española en el Franquismo. http://galeon.com/navegahispania/historia/franquismo.htm

RICARDO ÁLVAREZ-MALDONADO MUELA.

PLANES Y CONSTRUCCIONES NAVALES DESDE EL FINAL DE LA GUERRA CIVIL HASTA 2012.

REVISTA DE HISTORIA NAVAL.  Año XXXI, 2013,  Núm. 122

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